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Detrás de todo hábito ya sea bueno o malo, hay una motivación para hacerlo. Muchas veces
estos hábitos nos ayudan a enfrentar algo. Por ejemplo mucho de ellos nos ayudan a regular
nuestros ánimos, cuando "quieres" comer chocolate para "sentirte mejor", realmente no quieres
chocolate, lo que quieres es la sensación que provoca comerlo, asociado a la dopamina.
La dopamina es un químico que segrega el cerebro el cual te hace sentir mejor, y el chocolate ayuda a que tu cuerpo lo produzca. Pero si logras conseguir otra manera de que esto ocurra, por ejemplo durmiendo, haciendo ejercicio o interactuando con otras personas, puedes satisfacer esa necesidad sin tener que agregar más calorías a tu dieta.
La fuerza que nos impulsa para tener un mal hábito es la motivación, así que la puedes usar para cambiarlos y tener unos mejores. Indentificando lo qué quieres y cómo hacer para obtenerlo, puedes lograr crear nuevos hábitos, que con un poco de práctica pueden convertirse en rutina y superar a los malos.
Encuentra tu "Por qué" estar motivado
Las personas pueden lograr motivación con la intención de evitar el dolor. Por ejemplo hay personas que dejan de fumar porque sus riesgos de morir de cáncer aumentan. Así que uno hace el intento de eliminar dicho hábito para evitar el dolor del cáncer y prolongar su vida. Los motivadores que uses deben ser específicos para cada uno, que hagan querer algo positivo para ti. En vez por ejemplo de decir "no quiero morir", elige una mejor oración como "si dejo de fumar, tendré una mejor vida."
Una vez encuentres la motivación, mantenerla puede ser un reto. Aquellos que quieren un cambio se encuentran muy motivados al principio, pero luego dicha motivación va disminuyendo hasta colapsar.
Así que es necesario fortalecer la motivación lograda con resultados que se noten y sean rápidos de obtener. Establece una meta fácil de lograr a corto plazo y así la vas fortaleciendo. Elige una meta de una o dos semanas que sea realmente alcanzable según tus capacidades. Por ejemplo, reducir la cantidad de comidas rápidas a una sola vez por semana o incrementar la intensidad de entrenamiento en alguna de las sesiones que hagas en la semana. Usando el éxito de pasos pequeños para al final lograr una gran meta.
Sé específico y realista sobre lo que quieres
Piensa nuevamente sobre lo que hablamos del chocolate al principio. Cuando sientes que necesitas un chocolate, sabes específicamente lo que quieres, no quieres un dulce, no quieres algo con azúcar, lo que quieres es un chocolate.
Pero cuando queremos cambiar algo, raramente somo tan específicos. Queremos "perder peso" o "comer menos comida chatarra" o "hacer más ejercicio". Y estas metas tan poco precisas son el problema numero 1.
Es de suma importancia que sepas identificar cuando logres tu meta. Por esa razón cada meta que te propongas debe ser específica, medible, alcanzable y oportuna.
¿Cómo elegir una meta que pueda ser medida?, bueno comienza analizando y registrando como estas en este momento, o al momento de comenzar.
Si te gustaría tomar menos bebidas gaseosas o ir más al gimnasio. Es recomendable que registres la cantidad de veces que lo haces para poder establecer metas realistas. Si tomas 4 bebidas gaseosas diarias, por ejemplo, disminuyendo a solo 3 por semana sería probablemente un comienzo muy ambicioso.
Si no haces ningún tipo de ejercicio, no vayas directo al gimnasio a entrenar siete días a la semana. Convierte tu meta principal, en pequeñas metas secundarias que ayuden llegar con más facilidad al final y no quedar a medio camino de la misma.
Al hacer esto de dividir una meta principal en otras más pequeñas tendremos un "efecto dominó"
Establece cómo lo harás
Estudios han demostrado que cuando las personas comienza a desarrollar hábitos saludables, por lo general tienden a desarrollar otros hábitos saludables.
Pero hay que estar conscientes que tal vez en el camino a nuestra meta, tendremos que superar algunos fracasos y no dejarnos ganar por los mismos, esa es la clave para tener el éxito que buscamos
Comunícate contigo mismo como si fueras tu mejor amigo y no como si fueras tu peor enemigo. Es de gran ayuda tener algunos planes en el caso de que ocurran hechos que nos tienten a abandonar nuestra meta
También es de ayuda compartir tu meta con ciertos amigos que incluso te pueden ayudar a lograrla
De acuerdo a una serie de estudios se ha establecido que para adquirir un nuevo hábito y hacerlo de forma inconsciente es necesario en promedio 66 días y para aquellos que sean más complejos es necesario al rededor de 250 días
La forma de lograrlo es con práctica y no siempre es fácil. Pero siempre visualiza como serás si logras lo que quieres o los beneficios que traerán para ti mismo, busca formas creativas de reforzar tu motivación, ya sea con notas en tu PC en tu celular, con algún amigo que siempre esté recordándotelo, en fin usa tu creatividad.
estos hábitos nos ayudan a enfrentar algo. Por ejemplo mucho de ellos nos ayudan a regular
nuestros ánimos, cuando "quieres" comer chocolate para "sentirte mejor", realmente no quieres
chocolate, lo que quieres es la sensación que provoca comerlo, asociado a la dopamina.
La dopamina es un químico que segrega el cerebro el cual te hace sentir mejor, y el chocolate ayuda a que tu cuerpo lo produzca. Pero si logras conseguir otra manera de que esto ocurra, por ejemplo durmiendo, haciendo ejercicio o interactuando con otras personas, puedes satisfacer esa necesidad sin tener que agregar más calorías a tu dieta.
La fuerza que nos impulsa para tener un mal hábito es la motivación, así que la puedes usar para cambiarlos y tener unos mejores. Indentificando lo qué quieres y cómo hacer para obtenerlo, puedes lograr crear nuevos hábitos, que con un poco de práctica pueden convertirse en rutina y superar a los malos.
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Las personas pueden lograr motivación con la intención de evitar el dolor. Por ejemplo hay personas que dejan de fumar porque sus riesgos de morir de cáncer aumentan. Así que uno hace el intento de eliminar dicho hábito para evitar el dolor del cáncer y prolongar su vida. Los motivadores que uses deben ser específicos para cada uno, que hagan querer algo positivo para ti. En vez por ejemplo de decir "no quiero morir", elige una mejor oración como "si dejo de fumar, tendré una mejor vida."
Una vez encuentres la motivación, mantenerla puede ser un reto. Aquellos que quieren un cambio se encuentran muy motivados al principio, pero luego dicha motivación va disminuyendo hasta colapsar.
Así que es necesario fortalecer la motivación lograda con resultados que se noten y sean rápidos de obtener. Establece una meta fácil de lograr a corto plazo y así la vas fortaleciendo. Elige una meta de una o dos semanas que sea realmente alcanzable según tus capacidades. Por ejemplo, reducir la cantidad de comidas rápidas a una sola vez por semana o incrementar la intensidad de entrenamiento en alguna de las sesiones que hagas en la semana. Usando el éxito de pasos pequeños para al final lograr una gran meta.
Sé específico y realista sobre lo que quieres
Piensa nuevamente sobre lo que hablamos del chocolate al principio. Cuando sientes que necesitas un chocolate, sabes específicamente lo que quieres, no quieres un dulce, no quieres algo con azúcar, lo que quieres es un chocolate.
Pero cuando queremos cambiar algo, raramente somo tan específicos. Queremos "perder peso" o "comer menos comida chatarra" o "hacer más ejercicio". Y estas metas tan poco precisas son el problema numero 1.
Es de suma importancia que sepas identificar cuando logres tu meta. Por esa razón cada meta que te propongas debe ser específica, medible, alcanzable y oportuna.
¿Cómo elegir una meta que pueda ser medida?, bueno comienza analizando y registrando como estas en este momento, o al momento de comenzar.
Si te gustaría tomar menos bebidas gaseosas o ir más al gimnasio. Es recomendable que registres la cantidad de veces que lo haces para poder establecer metas realistas. Si tomas 4 bebidas gaseosas diarias, por ejemplo, disminuyendo a solo 3 por semana sería probablemente un comienzo muy ambicioso.
Si no haces ningún tipo de ejercicio, no vayas directo al gimnasio a entrenar siete días a la semana. Convierte tu meta principal, en pequeñas metas secundarias que ayuden llegar con más facilidad al final y no quedar a medio camino de la misma.
Al hacer esto de dividir una meta principal en otras más pequeñas tendremos un "efecto dominó"
Establece cómo lo harás
Estudios han demostrado que cuando las personas comienza a desarrollar hábitos saludables, por lo general tienden a desarrollar otros hábitos saludables.
Pero hay que estar conscientes que tal vez en el camino a nuestra meta, tendremos que superar algunos fracasos y no dejarnos ganar por los mismos, esa es la clave para tener el éxito que buscamos
Comunícate contigo mismo como si fueras tu mejor amigo y no como si fueras tu peor enemigo. Es de gran ayuda tener algunos planes en el caso de que ocurran hechos que nos tienten a abandonar nuestra meta
También es de ayuda compartir tu meta con ciertos amigos que incluso te pueden ayudar a lograrla
De acuerdo a una serie de estudios se ha establecido que para adquirir un nuevo hábito y hacerlo de forma inconsciente es necesario en promedio 66 días y para aquellos que sean más complejos es necesario al rededor de 250 días
La forma de lograrlo es con práctica y no siempre es fácil. Pero siempre visualiza como serás si logras lo que quieres o los beneficios que traerán para ti mismo, busca formas creativas de reforzar tu motivación, ya sea con notas en tu PC en tu celular, con algún amigo que siempre esté recordándotelo, en fin usa tu creatividad.


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